21.12.11

Papá Noel

Cuando era chiquita, siempre venía Papa Noel en persona a traer los regalos en Navidad. Ni bien empezaban los fuegos artificiales se asomaba desde el techo de casa, con ese fondo mágico, tiraba un par de caramelos (misiles desde ahí arriba) y empezaba a bajarnos con una soga la bolsota roja llena de regalos para todos.
Cuando estaba por ser la hora me daba un poco de miedo y no quería andar sola por la casa por las dudas que me lo cruce en la cocina o por ahí pero a su vez me acuerdo que me preguntaba por qué le tenía miedo al tipo que todos los años nos traía regalos a todos. De todos modos siempre se lo veía desde el techo porque, claramente, le quedaba más práctico estacionar el trineo ahí y volver a arrancar al toque desde las alturas.
Años después supe que Papá Noel era siempre el mismo amigo de mis viejos, lo cual me pareció un delirio porque todos los años corríamos el riesgo de que Santa, que tenía como costumbre emborracharse desde media mañana a diario se nos caiga desde el techo de una casa de tres pisos.

Cuando tenía 7 años, la familia empezó a entrar en un período de bizarrez y decaimiento severo y de tener una hermosísima casa propia, que habían construido mis padres cuando nací, con un pileta con tobogán, árboles de todas las frutas
, jardín inmenso, gran danés y ternerito de mascotas, pasamos a alquilar una casa en Rolón y Panamericana donde vivían 4 zombies drogados, una perrita cachirula que lloraba mucho y yo. Ni bien nos habíamos mudado ahí, antes de desembalar todo estaba buscando no sé qué cosa en las cajas y bolsos, pero en su lugar encontré algo perturbante: el traje de rojo, con todos sus accesorios, tal cual yo lo veía todos los años, el mismo cinturón, la misma barba, las mismas cejas que parecían nubecitas, las mismas botas.

Así que como yo era la más chica y ya no creía en el gordo de los regalos, no hubo más Papá Noel.Hasta la Navidad de 1997. Mi hermana se casó y empezamos a pasar las navidades con la familia de su casado donde aparte de mi sobrino, había otros niños. Ahí no había Papá Noel físicamente pero los niños se creen cualquier cosa y a los grandes siempre nos gusta hacerles creer cualquier paparruchada. Curtíamos un clásico, cuando la radio y los petardos marcaban las 12 íbamos todos para la terraza a deslumbrarnos con las lucesitas de colores y cuando terminaba el show del cielo, bajábamos y ¡La pucha, que cagada! Papá Noel ya se había ido. Es que es un tipo muy apurado!

Pero mi hermana estuvo casada durante 3 navidades solamente y ya después teníamos toda la familia desparramada por todos lados y no teníamos ninguna costumbre navideña ni nada. Mientras mi sobrino siguió creyendo no pasé otro 24 con él, pero tampoco le duró tantos años, Jai siempre se aviva de todo, es muy capo.

Con las vueltas de la vida y de haber vivido acá y allá, con este y con el otro a los 18 volví a vivir con mi papá (desde la casa de los zombies no nos veíamos mucho) y la primer Navidad ahí la festejé con su (nueva) familia. Había varios niños, mis hermanitos eran aún niños crédulos y sus primitos también. 10 minutos antes de la hora que habían estado esperando toda la noche e incluso desde hacía unos días el tío de mis hermanitos le empezó a hacer sentir un infierno a su propio hijo. Un infierno innecesario lleno de agresiones verbales de las más hirientes. Ese tipo es una caca. Y ese tipo a las 12 y pocos minutos salió con el traje del viejo más querido por todos los nenes del mundo entero. No tenés derecho a ponerte ese traje, chabón. No tenés derecho a ver a tus hijos sonreir con el amor y la fascinación con que le sonríen a Papá Noel… ah, no! cierto! tu hijo seguía llorando en un rincón sin poder disfrutar esa ansiedad de querer saber para quien es el regalo que están sacando de la bolsa. Gil.

Como los niños conservan mejor la inocencia sonrieron y gritaron como locos cuando apareció en el techo el Papá Noel más berreta y vagabundo del condado.
Mientras, los grandes empezamos a entrar en semipánico cuando vimos que un par de techos más lejos aparecía otro Papá Noel en escena. Raro este último porque se lo veía flaco y en lugar de una bolsa de regalos, una botella. Y después de las dos señoras que lo escoltaron no llegaba ningún niño. Y en eso el Papá Noel vecino le entregó la botella a una de las señoras y ésta se lo empezó a tirar así misma y a la otra señora y cuando empezamos a no entender nada Papá Noel se empezó a sacar la ropa...

y entendimos todo.


Feliz Navidad!!

Mi mamá es una graciosa

- Ah, te estuve juntando tapitas!
- Ay, buenísimo traémelas ahora que sino después me olvido.

y la genia me trae una bolsa de super con una sola tapita.

De despedida

I
Ayer me iba del estudio y lo saludé a Max y Max me dice "chau chau…. uy, no! para! yo ya no sé si te veo… antes de… antes de…" así que sin decir las palabras que no decimos porque acá somos todos medio discapacitados emocionales me acerqué y le di un abracito. Y casi se me pianta el lagrimón, mira!

II

¡¡¡¡NO QUIERO QUE LEVANTEN LADO B!!!! :,(

19.12.11

Discazo


Lo vengo gastando jodido y sigue siendo buenísimo!

6.12.11

Zarpado

el olor a chizito de la mugrecita del ombligo.

2.12.11

A un mes

ya empiezo a hacer cosas por última vez.



Voy a extrañar a todos estos nerds.