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13.8.12

Entrada triunfal

Hoy le bajé la perra al paseador y en el momento que se la estaba entrgando me di cuenta que había cerrado la puerta del departamento y dejado las llaves adentro.
Estaba la chica que limpia el edificio, así que ella le abrió a Ona para que pueda ir a pasear. Y yo me agarré la cabeza.

Pensaba "llamo a Ceci que tiene llaves y que me las mande en un tacho" pero claro, no me sé ningún número de nadie de memoria.
"Bueno, fue, me voy para el estudio... en pantuflas y con Ona!" pero me acordé que el jefe (que vive adelante) está de viaje y la única que tenía que trabajar ahí esta mañana era yo.

Así que le fui a pedir a nuestros nuevos amigos de la ferretería de abajo, que por suerte son divinos, si me prestaban alguna escalera para entrar por el balcón pero ninguna de sus escaleras era lo suficientemente alta. Tendría que subir a un entrepiso, subir la escalera ahí y de ahí subir a mi balcón y los tipos no estaban dispuestos a ser cómplices de mi locura. Así me dijeron.

Me sugirieron que llame a un cerrajero, pero me negué, ya sé lo que es sentirse violado por un cerrajero de emergencia.
Me dijeron que el de la pizzería de enfrente tiene una escalera bárbara, altísima, pero la pizzería abre a las 11 de la mañana y esta situación fue a las 8:30, so...

"Se acaba de estacionar una camionetita de Cablevisión ahí adelante de ese quilombo de coches en la otra cuadra..." vió uno de los ferreteros.
Y ahí fuí correteando media cuadra a pedirles un favor/changa (yo le tiré las dos opciones, por las dudas, que sepan que podían hacer un favor, pero que si dependía de un billete, estaba todo bien, yo tenía que entrar!).
Se me cagaron de risa un rato pero me dijeron que daban la vuelta y que me prestaban la escalera. Dieron la vuelta y me pasaron por al lado y no me vieron y me agarré la cabeza otra vez temiendo haber perdido mi oportunidad.
Pero no, volvieron a dar la vuelta y cuando los vi acercarse hice unas danzas llamativamente ridículas para que me vean. Mientras uno despliega la escalera me dice "esto no llega ni aunque el tuyo sea el primer balcón". Los copados de los ferreteros, mucho más optimistas me decían que me quede tranqui, que re llegaba. Empecé a subir pensando en que capaz hubiese sido mejor idea dejar las pantuflas abajo. En la segunda mitad del trayecto la escalerita se movía un poquito más, es más finita y los escalones están formados por una sóla varillita cada uno! La sensación de inestabilidad en las alturas (para los que no estamos acostumbrados a esa sensación) está bien rara. Los genios mientras me gitaban que no mire para abajo y que tranqui que iba a llegar.Y llegué más o menos. Llegué a que el piso del balcón me quedara a la altura de la pelvis, ponele. Y ahí mucho huevo.

La operación ha sido un éxito igual, rotundo.
Después bajé con la billetera (y las llaves!) y les pregunté cuánto era y los flacos me respondieron que no me podían poner un precio (re newbie preguntar cuánto es?) así que les tiré un 30, está bien? o es re poco y fui re ratona con los chicos que me salvaron la mañana?