
A mi me gusta empezar el año a pleno, así que ya me mandé los más grandes papelones y desubiques del año. Por suerte me acuerdo poco y nada.
Que tengamos todos buenísimo año! :)

Hasta la Navidad de 1997. Mi hermana se casó y empezamos a pasar las navidades con la familia de su casado donde aparte de mi sobrino, había otros niños. Ahí no había Papá Noel físicamente pero los niños se creen cualquier cosa y a los grandes siempre nos gusta hacerles creer cualquier paparruchada. Curtíamos un clásico, cuando la radio y los petardos marcaban las 12 íbamos todos para la terraza a deslumbrarnos con las lucesitas de colores y cuando terminaba el show del cielo, bajábamos y ¡La pucha, que cagada! Papá Noel ya se había ido. Es que es un tipo muy apurado!
Como los niños conservan mejor la inocencia sonrieron y gritaron como locos cuando apareció en el techo el Papá Noel más berreta y vagabundo del condado.