24.5.11

Gusto rutinario anual

Entrado el otoño, cuando empieza a estar fresco, esos primeros días el primer disco que pongo para cocinar a la noche es No es.
Y no es cualquier día, eh. Empieza el frescorcito y ya me pongo a pensar que pronto, uno de estos días. Y lo espero. Y un día el clima, el color, la situación me llevan a agarrarlo y ponerlo y soy feliz.

No es fue el primer disco que conocí por el laburo que me copó zarpado. Al toque de haber empezado a laburar ahí cayó Coiffeur con este disco, timidísimo. Me mostró el arte de tapa, le recomendé un libro... no sé por qué salí con todo esto, pero lo recuerdo como un re lindo día. Además la buena noticia de que había un montón de cosas que no conocía (siempre hay cosas que uno no conoce) entre las que seguro hay cosas que me gustan (siempre entre las cosas que uno no conoce fija hay cosas que te gustan... que terrible, no?!). Y esto fue como para julio de 2006, ponele... capaz tiene que ver con mi tara de disco otoñal gastronómico.

1 comentario:

Martín dijo...

:)

este disco me lo regaló alguien que quiero mucho mucho